Consagrados a ti

Álbum

Consagrados a ti

P. Cristóbal Fones S.J. & Macarena Echeverría

2004 · 7 cantos · Candil Producciones

Antología.

Han pasado ya casi diez años desde que compuse algunas de estas canciones. Cada una de ellas ha hecho su propio camino. Unas han esparcido ya su semilla en el campo, otras en cambio recién comienzan a florecer. El Señor hace siempre su trabajo: siembra, riega y cosecha. El Buen Pastor reconcilia a los hombres y hace justicia, libera y nos da la paz. Este disco es una acción de gracias por las promesas que Él ha hecho realidad a través de esta música.

Que Dios refunde nuestras fronteras bajo la Bandera de su Hijo y nos consagre en la proclamación de un cielo y una tierra nuevos. Nunca nos cansaremos de cantar su amor infinito. Que su Corazón paciente fecunde nuestras miserias y nos regale su gracia abundante para que así también nosotros podamos en todo amar y servir.

Cristóbal Fones, SJ

Cantos del álbum

# Título Intérprete Autor Litúrgica Herramientas Letra
1Buen pastorP. Cristóbal Fones S.J.
Macarena Echeverría
LM P. Fones S.J.Intro: Bajando los montes me ves pastor fiel, conoces mis manos, conoces mis pies. Cautivo en mis miedos me pierdo de Ti, puertas siempre abiertas de un solo redil. Contigo a mi lado ya no temo más, por verdes praderas me llevas a andar. Confío mi vida, enséñame a amar, firme es tu callado, camino de paz. Dame tu alegría Señor, toma mis temores, guía Tú mi senda, Buen Pastor, lléname de vida, reconoz co hoy tu voz. Cada vez que llamas escucho Pastor, sigue mis pasos, justicia y amor, los cercos se abren liberador. Dame tu alegría Señor, cárgame en tus brazos, guía Tú mi senda, Buen Pastor, lléname de vida, reconozco hoy tu voz.
2Consagrados a tiP. Cristóbal Fones S.J.
Macarena Echeverría
LM P. Fones S.J.Confiados en tu misericordia nos acercamos a ti, Señor, para ofrecerte de nuevo la vida, para entregarte nuestra voluntad. Venimos con María, nuestra Madre, en la presencia de tus santos, Señor. Venimos a cantar tu infinita bondad, el triunfo de tu gracia, nuestra libertad. Con tu amor y gracia, Señor, camina re mos. Cielo nuevo, nueva canción, proclamare mos. Funde a fuego nuestra misión, lánzanos a la aventura: manos que parten pan, consagrado el andar. Eterno Señor de todas las cosas, seguimos tu bandera. Conoces de sobra nuestra humanidad fecunda nuestras miserias, refunda nuestras fronteras. Hay hambre en el mundo de hoy, hambre de pan y justicia, Señor. Toma nuestros brazos, queremos servir, contigo, el Reino construir. Confiados en tu misericordia nos acercamos a ti, Señor. Venimos a cantar tu infinita bondad, el triunfo de tu gracia, nuestra libertad.
3Canción al corazón de JesúsP. Cristóbal Fones S.J.
Macarena Echeverría
L J. Méndez SJ
M P. Fones S.J.
Quiero hablar de un amor infinito, que se vuelve niño frágil; amor de hombre humillado. Quiero hablar de un amor apasionado. Con dolor carga nuestros pecados, siendo rey, se vuelve esclavo; fuego de amor poderoso, salvador, humilde, fiel silencioso. Amor que abre sus brazos de acogida; quiero hablar del camino hacia la vida. Corazón paciente, amor ardiente; quiero hablar de aquél que vence a la muerte. Quiero hablar de un amor generoso, que hace y calla, amor a todos; buscándonos todo el tiempo, esperando la respuesta, el encuentro. Quiero hablar de un amor diferente, misterioso, inclaudicable; amor que vence en la cruz. Quiero hablar del Corazón de Jesús.
4La promesaP. Cristóbal Fones S.J.
Macarena Echeverría
L C. Del Campo SJ
M P. Fones S.J.
Intro: ¿Qué fue, Señor, lo que ayer sucedió? Vi a un ángel que mi casa visitó: "No temas María, el Señor está en Ti, de tus entrañas Dios quiere nacer" mas, ¿cómo en mí puede esto ocurrir? Y me dijo "ten fe, Dios todo lo puede hacer". Señor, me es difícil comprende er lo que en mí tu querer me propone vivir. Mas un tiempo atrás te quise prometer que en tu querer viviría hasta morir. Sólo ayer, Señor, estaba en Belén con Jesús recién nacido entre mis brazos. Sólo ayer, Señor, estaba en Nazareth con Jesús hombre, hijo y amigo. Y hoy, Señor, estoy en Jerusalén con Jesús que en mis brazos descansa en su morir. Hoy en su gloria mi Señor ha vuelto a vivir y en su bondad me ha querido visitar. Y me ha dicho "Mujer, recuerda siempre la promesa que en tu juventud el Buen Padre te hizo". La oración de mi vida hoy vuelvo a recitar, dichosa por los siglos, vuelvo yo a cantar.
7Escojo la vidaP. Cristóbal Fones S.J.
Macarena Echeverría
L B. Gonzalez Buelta
M P. Fones S.J.
Eeeees--ta ma-ñana enderezo mi espalda, a----abro mi rostro, respiro la auror-----a, escojo la vida. Esta mañana acojo mis golpes, acallo mis límites, disuelvo mis mie-----dos, escojo la vida. Esta maña---a-------na mi--iro a los oj-------os, abrazo una espalda, doy mi palabra, escojo la vida. Es---ta mañan--a remanso la paz, alimento el futuro, comparto alegría, escojo la vida. Esta mañana te busco en la muerte, te alzo del fango, te cargo tan frágil, escojo la vida. Esta maña-a--na mi-iro a los ojos, abrazo una espalda, doy mi palabra, escojo la vida, escojo la vida, escojo la vida, Esta mañana te escucho en silencio, te dejo llenarme, te sigo de cerca; escojo la vida, escojo la vida.
8Madre del amorP. Cristóbal Fones S.J.
Macarena Echeverría
L J. Méndez SJ
M P. Fones S.J.
Tú la amada y favorecida por el Señor, Tú madre de la inocencia y del amo or, tú que preguntas "cómo" y no "por qué", tú que te haces servidora de Dios. No temas, dice el ángel, porque has encontrado el favor del Señor. Y en la cruz ha venci do tu Hijo nuestro Salvado or. Tú llevas el silencio en tu corazón, tú eres Reina de toda creación, tú que derribas la muerte con la fe y te elevan victoriosa a Dios. Tú bienaventurada Madre de Jesús lo acompañas de la infancia hasta la cruz. Tú llevas en silencio una espada de dolor, tú condúcenos a tu hijo Salvador.
13Señor, a quién iremosP. Cristóbal Fones S.J.
Macarena Echeverría
L P. Richards
M P. Fones S.J.
Señor, a quién iremos si tú eres nuestra vida; Señor, a quién iremos si tú eres nuestro amor, si tú eres nuestro amor. Quién como tú conoce lo insondable de nuestro corazón; a quién como a ti le pesan nuestros dolores, nuestros errores quién podría amar cómo tú nuestra carne débil, nuestro barro frágil. Quién como tú confía en la mecha que humea en nuestro interior quién como tú sostiene nuestra esperanza malherida y nuestros anhelos insaciables quién como tú espera nuestro sí de amor. quién podría amar cómo tú nuestra carne débil, nuestro barro frágil.