Piedra Libre

Álbum

Piedra Libre

Alejandro Mayol

1998 · 7 cantos · San Pablo

Cantos del álbum

# Título Intérprete Autor Litúrgica Herramientas Letra
1La PlanchaAlejandro MayolLM A. MayolLos lirios no tejen ni tienen graneros, y nunca les falta la lluvia del cielo. Ni un gorrión del campo caerá hoy al suelo si no lo permite el Padre del cielo. Si el ave y la hierba son tan importantes que un Dios poderoso las cuida y las viste, cuánto más nosotros que somos sus hijos, un Padre a sus hijos no abandonará. Vivir es hacer la plancha en Dios, creer, zambullirse en el Señor. Flotar, su cariño es como el mar, sin fin hamacarse en su bondad... Vivir es hacer la plancha en Dios, creer, zambullirse en el Señor. Flotar, su cariño es como el mar, sin fin… (bis) ...sin fin, sin fin, sin fin...
2Piedra libreAlejandro MayolLM A. MayolNuestro Dios es un Dios escondido, y el profeta Isaías lo afirmó, pues detrás de las cosas de este mundo un buen día nuestro Padre se ocultó. Desde entonces, la clave de la vida, el modo de calmar la picazón, es ponerse a jugar a la escondida y gritarle ¡piedra libre! a nuestro Dios. ¡Piedra libre, piedra libre para Dios, que oculto está detrás del amor de madre que jamás se agotará! ¡Piedra libre, piedra libre para Dios, que oculto está tras el rostro de un chiquillo que inocencia irradiará! Nuestro Dios tiene buenos escondites. Para hallarlo, preciso es arriesgar, alejarse sin miedo de la piedra y lanzarse a esta aventura sin igual. Si deseas de un vez quemar las naves, un secreto te quisiera revelar, y es que apenas te decides a buscarlo, a quien buscas lo has encontrado ya. ¡Piedra libre, piedra libre para Dios, que oculto está tras los pobres de la tierra cuya voz su voz será. ¡Piedra libre, piedra libre para Dios, que oculto está asomado a tu silencio, esperando una señal. Nuestro Dios sigue con su eterno juego de mostrarse a cada hombre a media luz, donde algunos perciben solo sombras otros pescan la silueta de una cruz. Este mundo, con sus bichos y personas, con su canto, su alegría y su dolor, es el gran escenario del encuentro, el abrazo para siempre del Señor.
1La creaciónAlejandro MayolLM A. MayolTodo era frío, sin vida y tenebroso, cuando de pronto se oyó la voz de Dios, la luz rasgó con un trueno las tinieblas, y el mundo, entonces, de la nada surgió. Nace el Universo, la tierra soleada, brisa de alborada de la Creación. Espigas que ondulan, savia que se agita, seres que se invitan a alabar a Dios. Por eso hay que cantar aleluya, Por eso hay que cantar aleluya, Por eso hay que cantar aleluya, ¡Aleluya, Aleluya, aleluya! Al crear la vaca, Dios hizo la leche, hizo el dulce leche, todo lo hizo bien. Crea el firmamento, pone en él la luna, crea medialunas, todo lo hizo bien. Dios creó las aguas, frescas y muy anchas, para hacer la plancha y poder nadar. Dios creó ballenas, crea mojarritas que en las lagunitas se pueden pescar. Rostro y voz humana, y el alma se asoma, la risa, la broma y el ritmo también. Al crear a Eva, crea Dios las madres, obra formidable, todo lo hizo bien. Dios creó la noche, salpicón de estrellas, nos dejó sus huellas, nos lanzó tras él. Cuantos seres brincan ante nuestra vista, todo es una pista para hallarlo a él.
2ZaqueoAlejandro MayolLM A. MayolMurallas viejas tenía Jericó, por las que un día entró nuestro Señor. Toda la gente se asoma a su balcón, y sus cobranzas Zaqueo suspendió. Y Zaqueo corre y corre para verlo al Redentor, pero la gente le oculta el rostro de nuestro Dios. Y Zaqueo salta y salta, para verlo al Redentor, pero solo ve la espalda de un judío gordinflón. La larga calle Zaqueo recorrió ni una rendija el pobre descubrió, cuando, de pronto, una luz se le encendió al ver la higuera plantada por Jacob. Y Zaqueo trepa y trepa para verlo al Redentor, mientras el Señor se acerca en su misma dirección. Y Zaqueo mira y mira, mientras crece su emoción, por poco se cae de espaldas al oír aquella voz. Tu hogar, Zaqueo, será por hoy mi hogar, y a tu señora le mandas avisar que agregue un plato a la hora de almorzar, me gustaría contigo conversar. Y Zaqueo brinca y brinca, de alegría va a estallar, Jesús sentado a su mesa, ¡quién lo iba a imaginar! Al Señor no se lo encuentra mirando en horizontal... creer es tan sólo eso: desde arriba contemplar.
4Milonga de David y GoliatAlejandro MayolLM A. MayolEl valle del Terebinto parecía un hormiguero, agitación de guerreros que contagiaba a las moscas, y comentó un teruteru: “se está por armar la rosca”. En medio del batifondo se levanta un filisteo, parecido a un benteveo por el yelmo y la coraza, Goliat por nombre, y muy feo, grandote como una casa. (GOLIAT)–¡Israelitas pollerudos, mucho incienso y poca guerra! ¡Que salga alguno, jué perra, para medirse conmigo! Lo dejaré en esa sierra, mirando al cielo el ombligo. Mordiendo el polvo ‘e vergüenza está tuito el campamento, nadie se anima y, contento, fanfarronea el fulano, mientras cae a tranco lento, con una honda, un paisano. David se llamaba el mozo, gaucho, noble y muy pintón, coraje en el corazón y puntería en el ojo. Claro que solo era un piojo al lado del grandulón. Ahí nomás se le encaró al gigante prepotente, tres piedritas del torrente apretaba en el bolsillo, fijó la vista en el pillo que le gritó redepente: (GOLIAT)–¿No tienen nada mejor pa’ mandarme los de enfrente? ¡Pucha, que es floja tu gente, te olvidaste el biberón! Pondremos, por precaución, tus pañales en solvente. (GOLIAT)Ya que insiste el señorito, que se encomiende al Dios suyo, pues colgaré de los yuyos sus tripas frescas de chango; habrá festín pa’ chimangos y postre pa’ los coyuyos. (DAVID)–¡Vos te sentís muy seguro con tanta ferretería! Sabrá el mundo en este día quién es el Dios dendeveras, el que hizo cielos y tierras afine mi puntería. Boleó el nervio de su honda, se oyó en el valle un chasquido, se derrumbó el monstruo herido, bien enterrada en su frente la piedrita del torrente que Dios mismo había elegido. Es muy difícil prever cuándo el Señor mete el guante, mejor no andar con desplantes, mejor no hacer conjeturas: un pueblo de fe madura puede voltear los gigantes.
6La canción de la abuelaAlejandro MayolLM A. MayolEn la edad de los por qué, a una abuela pregunté por qué existe la alegría, por qué los hombres reían, y la abuela respondió: 1) Formó Dios el rostro del hombre, y brillo su aliento le dio, después se miró en ese espejo y así la sonrisa inventó. 2) Y Dios hoy nos hace cosquillas, por si alguien tal vez olvidó, que un día este rostro de arcilla, del suyo el reír recibió. 3) Una vez conocí a un señor que jamás se reía, y después comprendí: de negocios tan solo entendía... 1)Escuchen con los dos oídos: Dios Padre no es un solterón, Dios Padre nunca está aburrido y vive de muy buen humor. 2)Por eso nos hace cosquillas, por si alguien tal vez olvidó, que un día este rostro de arcilla, del suyo el reír recibió. 3)Una vez conocí a un señor que jamás se reía, y después comprendí: lo internaron hace quince días. 1)El hombre mintió y ese día se mezcla el dolor al placer, por eso hoy existe alegría, cosquillas que hacen doler. 2)Y Dios hoy nos hace cosquillas, por si alguien tal vez olvidó que un día este rostro de arcilla del suyo el reír recibió. La risa es como una estampilla que Dios al comienzo pegó.
11Hay fiesta en la casa 'el PadreAlejandro MayolLM A. MayolHay fiesta en la casa ‘el Padre, hoy hay asado con cuero, porque el Hijo ya volvió, jarana en el pueblo entero. porque el Hijo ya volvió, jarana en el pueblo entero. Pedro, Juan y el Buen Ladrón, y Zaqueo, el enanito, ensayan de refilón bailar un carnavalito. Y los ángeles de Dios un malambo zapatean, porque el Hijo ya volvió y con su Padre matea. porque el Hijo ya volvió y con su Padre matea. Nicodemo y su mujer, Santiago y santa Severa, pisotean a compás una linda chacarera. Un tal David toca el arpa, y Cecilia, el acordeón; y los Santos Inocentes meten bulla en la reunión.