Plenitud
P. Juan Ignacio Pacheco
| Título | Año | Canciones | Detalle | |
|---|---|---|---|---|
![]() | PlenitudP. Juan Ignacio Pacheco | 2008 | 0 | |
![]() | LevántateP. Juan Ignacio Pacheco | 2004 | 1 | LEVANTATE, P. Juan Ignacio Pacheco (sch.) Bajista y co-arreglador. Grabado en estudios Candil entre agosto y septiembre del año 20... |
![]() | Alma vivaP. Juan Ignacio Pacheco | 2002 | 1 | Segundo disco del Padre Juan Ignacio Pacheco (Padres de Schoenstatt) con la participación especial del Padre Agustín Alvarez en el... |
![]() | VitaP. Juan Ignacio Pacheco | 1999 | 1 |
| Título | Intérprete | Autor | Litúrgica | Herramientas | Letra | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Maravillas | Paula Willumsen | LM P. Willumsen | Maravillas hizo en mí. Mi alma canta de gozo pues, al ver mi pequeñez, se detuvieron sus ojos. Y El que es Santo y poderoso hoy aguarda por mi sí. Mi alma canta de gozo, maravillas hizo en mí. Maravillas hizo en mí, del alma brota mi canto. El Señor me ha amado más que a los lirios del campo. Por el Espíritu Santo El habita hoy en mí. No cese nunca mi canto, maravillas hizo en mí. No cese nunca mi canto, maravillas hizo en mí. | ||
| 2 | María de la Alianza | P. Juan Ignacio Pacheco | LM P. Pacheco | Qué silencio más delicado, amor del amor más escondido. Eres, mujer, Puerta del cielo, tres colores adornan tu manto. Bajan las cascadas de los árboles que caen hasta el suelo y llegan al Santuario. Quieres dar la mano y yo pedir la tuya, no puedo estar sin Ti, sin tu mirada pura. Tu voz me llena el alma, María de la Alianza, palabra hecha flor. He cambiado todo mi canto sólo para soñar tu brisa, y no soy más que polvo en el camino, aunque no es polvo de tu olvido. Quiero ser un puente hacia el Cielo hecho de barro y de fuego que nace en el santuario. | ||
| 3 | Volver a volar | P. Cristóbal Fones S.J. | LM P. Pacheco | Sé que tus ojos me han mirado y tu paciencia me ha esperado, pero aquí estoy, ya ves, nuevamente enredado. Sé que conoces mis heridas, sé que levantas las caídas, pero ya ves, me cuesta creer que aún camines a mi lado. Dame la cruz, te doy mi cruz, Dame tu mano. Sólo así podré entregarme por entero, y caminar nuevamente por el aire como la hoja que se mueve con tu viento. Es que todavía no he entregado la ofrenda de mi corazón atado. Lo sabes bien, debo entender que mis ojos aún están cerrados. Toma mi fuego, toma mi barro, al fin entiendo lo planeado. Aquí estoy, Señor, intento ser tu hijo amado. |