P. Esteban Gumucio

Artista

P. Esteban Gumucio

Chile · Nac. 1914 · Fallec. 2001

Sacerdote chileno de la Congregación de los Sagrados Corazones.
A lo largo de toda su vida, Esteban desarrolló un placer oculto: la poesía. Por su eclesástica humildad, Esteban nunca reconoció su excelente trabajo literario, ni mucho menos se autodenominó escritor o poeta; aunque fueron sus colegas del Escolasticado de Los Perales quienes dieron vida a la incipiente pluma del sacerdote. Muchas de las canciones más emblemáticas que son cantadas en las eucaristías chilenas y latinoamericanas son letra de Esteban Gumucio; cabe destacar Envíanos Señor: Himno Misión Juvenil 2000 (más conocida como Misioneros del 2000), cantada en misas y en misiones de evangelización y servicio de los colegios de la congregación,2 El Buen Samaritano y Tres cosas tiene el amor, cantadas en comuniones y entrada eucarística o la fúnebre y elocuente Camino del Viernes Santo, escrita como una alegoría a la pasión de Cristo. Un gran gestor de este proyecto lárico fue el musicalizador de poemas Andrés Opazo (también del Escolasticado de Los Perales)

Es también autor de los textos de la Cantata de los Derechos Humanos: Caín y Abel, presentada en la Catedral de Santiago en 1978 a raíz de un Simposio Internacional de Derechos Humanos organizado por el arzobispado de Santiago encabezado por el Cardenal Raúl Silva Henríquez y la Vicaria de la Solidaridad. En esta obra también participó en la composición musical Alejandro Guarello, en la declamación de los textos Roberto Parada y en la instrumentalización el Grupo Ortiga y el coro de Waldo Aránguiz.

Por otra parte, en ánimo de evangelización, Esteban Gumucio escribió una serie de cartas y homilías, las cuales el sacerdote y periodista Enríque Moreno SS.CC. ha recopilado y editado con ayuda de la Fundación Coudrin.
  Título Intérprete Autor Litúrgica Herramientas Letra
1El peregrino de EmaúsP. Cristóbal Fones S.J.L P. Gumucio
M A. Opazo
Que llevabas conversando me dijiste buen amigo, y me detuve asombrado a la vera del camino. No sabes lo que ha pasado ayer en Jerusalén, de Jesús de Nazaret a quien clavaron en cruz por eso me vuelvo en pena a mi aldea de Emaús. Por el camino de Emaús Un peregrino iba conmigo No lo conocí al caminar Ahora si, en la fracción del pan. Van tres días que se ha muerto y se acaba mi esperanza dicen que algunas mujeres al sepulcro fueron de alba. Pedro, Juan y algunos otros hoy también allá buscaron: mas, se acaba mi confianza no encontraron a Jesús por eso me vuelvo triste a mi aldea de Emaús. Por el camino de Emaús Un peregrino iba conmigo No le conocí al caminar Ahora si, en la fracción del pan. Oh tardíos corazones que ignoráis a los profetas en la ley ya se anunció que el Mesías padeciera; y por llegar a su gloria escogiera la aflicción. En la tarde de aquel día yo sentí que con Jesús nuestro corazón ardía a la vista de Emaús. Por el camino de Emaús Un peregrino iba conmigo No le conocí al caminar Ahora si, en la fracción del pan. Hizo seña de seguir más allá de nuestra aldea y la luz del sol poniente pareció que se muriera. Quédate forastero ponte a la mesa y bendice que al destello de tu luz en la bendición del pan mis ojos conocerán al amigo de Emaús. Por el camino de Emaús Un peregrino iba conmigo No le conocí al caminar Ahora si, en la fracción del pan.