Lo reconocemos al partir el pan
Coro Congreso Eucarístico Nacional año 2000
| Título | Año | Canciones | Detalle | |
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![]() | Lo reconocemos al partir el panCoro Congreso Eucarístico Nacional año 2000 | 2000 | 4 |
| Título | Intérprete | Autor | Litúrgica | Herramientas | Letra | |
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| 1 | Consuelen a mi pueblo | Coro Congreso Eucarístico Nacional año 2000 | LM P. Zini LM M. Boffil | Como mi Padre me enseñó, yo les enseño, su proyecto de amor, su viejo sueño; de juntarnos y hacer aquí en el suelo lo que dice la fe que será el cielo. Cristianos por favor consuelen a mi Pueblo atiendan su aflicción que está clamando al cielo. Cristianos por favor anúncienle mi Reino denle mi bendición, consuelen a mi Pueblo. Como mi Padre Creador, yo soy la Vida, y vine y aquí estoy para que vivan al compartir el pan y hacer justicia descubrirán que estoy dando la vida. Como mi Padre me entregó, yo se la entrego, es mi paz, yo se las doy, no tengan miedo. Abran su corazón, es como un fuego que incendiará de amor el mundo entero. Como mi Padre me envió yo los envío, mi Espíritu les doy, a él los confío. Vayan de dos en dos, y sean amigos, con ustedes estoy, cuenten conmigo. | ||
| 2 | Partiendo el mismo pan | Coro Congreso Eucarístico Nacional año 2000 | LM H. Tohmé LM M. Carou | Somos tu pueblo que se reúne y que quiere celebrar esa promesa que nos hiciste y que vida nos da de seguir siempre entre nosotros en la fracción del pan. Yo soy el pan de vida que da la fuerza en el caminar soy alimento para el cansado, pan de fraternidad soy ese gesto de pan y vino que permanecerá. En nuestro caminar tu Palabra nos das y te reconocemos al partir el pan, y nos reconocemos partiendo el mismo pan. Sos manantial de misericordia, ternura y compasión fuente de Gracia transformadora que llega al corazón nos reconcilia, nos hace hermanos, signos de comunión. Un mandamiento nuevo les dejo, que se amen de verdad porque mi Reino se hace presente desde la caridad sea el servicio deuda entre ustedes y el mundo creerá. En nuestro caminar tu Palabra nos das y te reconocemos al partir el pan, y nos reconocemos al partir el pan. Por el camino nos lamentamos porque Jesús murió sentados a la mesa lo descubrimos, resucitó. Cuando escuchamos que nos hablaba nos ardió el corazón. Yo los envío, no se acobarden, la fuerza llegará, han recibido amor verdadero, vayan a contagiar sean testigos del gran milagro en la mesa fraternal. | ||
| 3 | Signo de esperanza | Coro Congreso Eucarístico Nacional año 2000 | L P. Zini M A. Alvarez | Queremos ser una Iglesia servidora del Señor, Jesús el Dios hecho hombre, el profeta, el servidor. Una Iglesia de testigos con mártires donde son protagonistas los pobres y hombre nuevo el pecador. Signo de esperanza, causa de alegría, con Santa María y un Jesús pascual, la gente se siente siendo servidora, que es transformadora de la sociedad. Queremos ser una Iglesia de veras comunidad fraterna porque la gente comparte fe y realidad. Con sencillez y alegría aprende a participar como hacían los cristianos con Pedro, Santiago y Juan. Queremos ser una Iglesia que está siempre en oración, que alumbra toda la vida con la Palabra de Dios que celebra como pueblo la nueva alianza de amor, en la fiesta de la vida que es la cena del Señor. Queremos ser una Iglesia samaritana y cordial que organiza la esperanza y la solidaridad, donde el Espíritu Santo Padre de los pobres va, suscitando los servicios según la necesidad. Queremos ser una Iglesia que muestra el amor de Dios que sale a encontrar al hombre y lo abraza en su perdón. Que consuela y acompaña que agranda su corazón a medida de la gente que sufre la situación. Queremos ser una Iglesia en estado de misión que se abre, sale y propone al mundo el Reino de Dios que transforma desde adentro sociedad y corazón y planta comunidades donde se da conversión. | ||
| 4 | Vals de ofrenda | Coro Congreso Eucarístico Nacional año 2000 | L F. Schneider M P. Tosello | Te ofrece mos Señor nuestro esfuer zo común por vivir y servir a tu Rei no de amor. La alegría de sembrar la tierra y esperar los frutos, el cansancio de los que trabajan silenciosamente, los que buscan la paz, los que solos es tán cuando hacen oír su voz. La grandeza de los que mejoran la vida del hombre, la impotencia de los que padecen tantas injusticias, los que cargan su cruz en perdón y en amor, los que entregan su corazón. La alegría de ofrecer la vida entera por tu reino, la esperanza en tu promesa que sostiene nuestras luchas, el milagro de creer que tu Gloria está aquí, que es posible un mundo mejor. |