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| Título | Intérprete | Autor | Litúrgica | Herramientas | Letra | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Hoy tu Espíritu Señor | Grupo Pueblo de Dios | L L. Reigada M N. Gallego | Hoy tu Espíritu Señor nos congrega en la unidad, no da fuerzas para andar renovados en tu amor. Santo Espí---i--ritu de Dios, de la paz y de la luz que nos das a conocer el misterio de Jesús ven al fin a saciar nuestra sed de paz. Este mundo en su dolor clama ardiendo de ansiedad que tu Espíritu de amor lo conduzca a la verdad. Ven al fin a reinar cambia el mundo ya. Ni la carga de la cruz nuestras fuerzas rendirá; la alegría que tu das nadie nos la ha de quitar. Ven al fin a cantar en mi voz. Amén. | ||
| 2 | Jesucristo, danos de este pan | Grupo Pueblo de Dios | LM L. Reigada LM N. Gallego | Jesucristo, danos de éste pan, que tu Pueblo crezca en la unidad. Siendo Dios hombre te hiciste para poderte entregar, en la cruz, sangriento altar, donde a los hombres te diste. Al morir te diste todo ofreciéndote en la cruz y era el cielo, buen Jesús, que nos dabas de ese modo. Cuando eres celebrado en cada Misa te das pero ya no mueres más porque estás resucitado. Una vez todo te diste y es cada Misa esa vez hasta que vuelvas después como tú lo prometiste. Tú Señor has visto el hambre que tenemos de hermandad, y nos brindas la unidad con tu Cuerpo y con tu Sangre. Y tu cuerpo nos congrega en eterna Comunión y la Sangre del perdón hasta el corazón nos llega. Que podamos con María en tu Espíritu, Jesús, ser los hijos de la luz mas hermanos cada día. Y estrechando nuestras manos obedientes a tu voz ser así Pueblo de Dios, servidor de los hermanos. | ||
| 3 | Salmo 22 - El Señor es mi Pastor | Grupo Pueblo de Dios | L T. bíblico adaptado L L. Reigada M H. Facal | El Señor es mi pastor, nada me puede faltar, nada me puede falta---ar. El Señor es mi pastor que no me priva de nada. En las praderas fresquitas de pasto verde me sacia, y me lleva a los arroyos donde el agüita es más cla--ra. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar, nada me puede falta---ar. Como una cuestión de honor se preocupa de mi vida. Me lleva por buena senda y me asiste en la fatiga, y yendo con él no temo las quebradas más aris--cas. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar, nada me puede falta---ar. Saber que marca mi rumbo me sosiega y tranquiliza. Él me brinda su confianza hasta entre gente enemiga. Me hace sentar a su mesa y en su copa me convi---da. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar, nada me puede falta---ar. Qué lindo saber que tengo su cariño y alegría, que siempre vendrán conmigo a lo largo de mi vida; y un día será mi casa la casa donde él habi---ta. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar, nada me puede falta---ar. |
